• Isabel Bermejo

Y AQUÍ ESTOY YO


Y AQUÍ ESTOY YO


Me adentro en el pasillo de tus ojos

como si fuera un dolmen,

buscando en los ancestros

un trozo de ternura desvalida.


Y, en este encuentro a ciegas,

reviso el horizonte,

una voz carcomida por lo oscuro,

una línea plegada en el vacío.


Y asusta la oquedad

silenciosa y precisa de tus ojos,

que me convocan siempre a las heridas.


Yo nunca sé si el largo recorrido

me llama o me destruye.

Pero tengo brazos de árbol

en las tardes de lluvia,

cuando el amor no llama

y la palabra hiere a los papeles,

sobre la piel sin nombre

y sin tormenta.


Y me adelgazo,

gris, como el otoño,

cansada, a veces,

sola, en la desnuda

penumbra del silencio y de la sombra.


Y asusta la oquedad

silenciosa y precisa de tus ojos.


De mi libro «Conjuración de ausencias. Arcanos, desamores y batallas»

Disponible En papel y en eBook


El poema en mi voz:


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