• Isabel Bermejo

AMARGO NÉCTAR


AMARGO NÉCTAR


Bebió el amargo néctar de la vida.

Un cielo sin raíces

asesinaba, atroz,

a los pájaros dormidos.

Las horas quejumbrosas

lamían las agujas

de un reloj solitario

en la pared incendiada.


Queda un color oscuro, negro oscuro,

que tiñe de azabache la tristeza.

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